Nunca se sabe

«Nunca se sabe», «you never know». Me encanta esa frase y ha sido uno de mis principios rectores desde hace muchos años. Mi hijo me envió esta historia que descubrió y que me encantó y que es 100% ejemplo del «nunca se sabe».

Fue a mediados de los 90. Los Angeles. Tenía un compañero de cuarto que llamaremos Tim, porque ese era su nombre. Tim acababa de terminar de trabajar como aprendiz de personal de mantenimiento (handyman). Tim estaba tan quebrado que no podía ni darse el lujo de comprarse la comida y justo habia elegido ese momento para independizarse como handyman. Le diseñé un sitio web básico y puso su nombre y número de teléfono en todos los lugares que pudo. La diferencia era que él anunciaba que era un handyman 24hs x 7dias.

Era domingo por la tarde y estábamos en casa cuando su línea comercial sonó por primera vez en dos meses y medio. El atendió. Habló por un minuto. Colgó. Se puso las botas y dijo que no volvería hasta mañana. Yo dije, ¡que oportuno!  ya que era el quinto día del mes y todavía no había pagado el alquiler.

Regresó casi 48 horas después  y me dijo : amigo, cuando recibí la llamada anoche, la persona que llamó me preguntó si podía poner una unidad de aire acondicionado en una ducha ahora mismo.  Te refieres al baño, le dije al cliente. No, no, en la ducha me respondió. ¿Cuánto cuesta? Dije USD 300. Genial dijo el cliente, pensé, maldita sea, debería haber dicho USD 500. Luego me dijo, tenemos 16 baños. Será eso un problema? Tal vez el problema seria encontrar suficientes aires acondicionados, pero aparte de eso dije que no había ningún problema.

“16 baños? ¿Dónde estás, la mansión de Aaron Spelling?

«No. En la Elizabeth Taylor … «

Esos ojos…

A Liz se le ocurrió la idea de que tomar una ducha caliente con aire frío era la clave para verse joven. Entonces le pidió a su asistente que pusiera una unidad de aire acondicionado en cada una de las duchas de sus baños. Porque si Elizabeth F. Taylor quiere una unidad de aire acondicionado en la ducha un domingo, ella recibe una unidad de aire acondicionado en la ducha el domingo.

Tim había ganado suficiente dinero en ese trabajo como para no necesitar trabajar durante al menos cuatro meses. Pero ese miércoles volvió a sonar su teléfono. Luego volvió a sonar. Ese teléfono no dejó de sonar hasta que trasladó su negocio a una oficina. Lo que sucedió ese miércoles fue que Liz Taylor estaba en un club de lectura o una mierda similar y probablemente sus amigas le estaban besando el culo y la felicitaron por lo bien que lucía su piel. O tal vez dijo algo sobre su piel. ¿A quien le importa? Lo único que importa es que Liz les contó a todos acerca de sus duchas con aire acondicionado y de este maravilloso handyman que pudo instalar 16 aires acondicionados de pared en 48 horas (1) y todas tomaron su número y llamaron a Tim.

Hoy probablemente hay un agente inmobiliario mostrando una casa en Bel Air y los compradores se deben preguntar por qué demonios hay un aire acondicionado en la ducha. Tim ahora vive con su familia en una casa grande en una colina y sigue siendo el handyman de Bel Air las 24 horas, los 7 días de la semana. Excepto que ahora tiene 20 personas para hacer el trabajo por él. Y todo se debe a que Elizabeth Taylor quería aire acondicionado en sus duchas un domingo. Y el fue flexible y fue, porque al final «nunca se sabe».

(1) A Tim le llevo más de 48 horas instalar todos los aires acondicionados.

Esta historia fue publicada originalmente en Quora y su autor es Hogan Torah

 

 

 

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