Un par de tacones soy capaz de aguantarlos toda la noche. A alguien que no sepa mantener una conversación mínimamente interesante sólo consigo aguantarle un par de horas.
No existe falta de tiempo, existe falta de interés. Porque cuando la gente realmente quiere, la madrugada se vuelve día, el lunes se vuelve sábado, y un momento se vuelve oportunidad.