Los 5 arrepentimientos antes de morir

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Los 5 arrepentimientos antes de morir
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Después de muchos años de trabajo insatisfactorio, Bronnie Ware comenzó a buscar un trabajo con corazón. A pesar de no tener calificaciones o experiencia formal, de pronto se encontró realizando cuidados paliativos, atendiendo pacientes que enfrentaban las últimas 12 semanas de su vida.

A lo largo de los 8 años que pasó atendiendo las necesidades de quienes morían, la vida de Bronnie se transformó. Más tarde, escribió un blog en Internet sobre los arrepentimientos más comunes que le habían expresado las personas a las que había cuidado. El artículo, también llamado Los cinco principales lamentos de la muerte, cobró tanto impulso que fue leído por más de tres millones de personas en todo el mundo en su primer año.

Bronnie ha tenido un pasado colorido y diverso, pero al aplicar las lecciones de quienes se acercan a su muerte a su propia vida, desarrolló un entendimiento de que es posible que las personas, si toman las decisiones correctas, mueran con tranquilidad. En su libro, ella expresa en un sincero relato lo importantes que son estos arrepentimientos y cómo podemos abordar estas cuestiones de manera positiva mientras todavía tenemos tiempo.

Ware escribe sobre la claridad fenomenal de la visión que las personas obtienen al final de sus vidas, y cómo podemos aprender de su sabiduría. “Cuando se les preguntaba sobre cualquier arrepentimiento que tenían o cualquier cosa que hubiesen hecho de manera diferente”, dice, “surgían una y otra vez los mismo temas”.

Aquí están los cinco principales arrepentimientos antes de la muerte, como lo atestigua Ware:

1. Desearía haber tenido el coraje de haber vivido la vida que quería, no la vida que otros esperaban de mí.

“Este fue el arrepentimiento más común de todos. Cuando las personas se dan cuenta de que su vida casi ha terminado y la reviven con claridad, es fácil ver cuántos sueños no se han cumplido. La mayoría de las personas no han cumplido ni la mitad de sus sueños. Y mueren sabiendo que el no cumplimiento de esos sueños se  debió a decisiones que habían tomado o lo que es casi tan malo: que no habían tomado. La salud brinda una libertad que muy pocos se dan cuenta que tienen, hasta que la pierden”

2. Desearía no haber trabajado tan duro.

Esto vino de todos los pacientes varones que cuidé. Extrañaban la juventud de sus hijos y la compañía de su pareja. Las mujeres también hablaron de este pesar, pero como la mayoría era de una generación mayor, muchas de las pacientes no habían sido las que ganaban el pan. Todos los hombres de los que cuidé lamentaban profundamente haber pasado gran parte de sus vidas en la rutina de la vida laboral. dice Bronnie.

3. Desearía haber tenido el coraje de expresar mis sentimientos.

Muchas personas reprimieron sus sentimientos para mantener la paz con los demás. Como resultado, se conformaron con una existencia mediocre y nunca se convirtieron en quienes eran realmente capaces de llegar a ser. Como resultado, muchos desarrollaron enfermedades relacionadas con la amargura y el resentimiento.

4. Ojalá hubiera estado en contacto con mis amigos.

A menudo, no se daban cuenta realmente de los beneficios completos de los viejos amigos hasta sus últimas semanas de vida y no siempre era posible rastrearlos. Muchos se habían visto tan atrapados en sus propias vidas que habían dejado pasar las amistades doradas a lo largo de los años. “Hubo muchos arrepentimientos por no darles a las amistades el tiempo y el esfuerzo que merecían. Todos extrañan a sus amigos cuando se están muriendo” dice la enfermera.

5. Ojalá me hubiera permitido ser más feliz.

“Este es un arrepentimiento sorprendentemente común. Muchos no se dieron cuenta hasta el final de que la felicidad es una elección. Se habían quedado atrapados en viejos patrones y hábitos. El llamado ‘confort’ de lo conocido encerró sus emociones, y los atrapó. El miedo al cambio los hizo fingir ante los demás, y ante sí mismos, que eran felices, cuando en el fondo, lo que realmente anhelaban no era eso, sino simplemente reír de corazón y disfrutar de las cosas tontas, divertidas y esenciales de la vida.

Vivamos nuestra vida, no la que quieren otros